La fitoterapia china es el pilar más antiguo de la medicina tradicional china que se ha utilizado durante miles de años, sus comienzos se estiman alrededor del 2800 a.c.
Aunque en España no es tan conocida y extendido su uso como la acupuntura, si lo es en otros países como Estados Unidos, Alemania, Francia, Inglaterra y Australia.
Se basa en la utilización de extractos de plantas y minerales autorizados según la farmacopea oficial China.
El grupo más grande utilizado son las especies vegetales, de las cuales se extrae el principio activo terapéutico que en unos casos se obtiene de la flor, raíz, hojas, corteza, fruto o semilla.
Estas materias proceden de China y son preparadas por laboratorios europeos siguiendo unos estrictos controles de calidad, entre ellos que estén libres de metales pesados e ingredientes genéticamente modificados.
A través de un estudio detallado de la persona y basándonos en el diagnóstico por pulso y síndromes, se diseña una combinación de materias completamente personalizada.
El sistema utilizado es el taiwanés Fang Jia Fang (combinación de fórmulas para crear una nueva fórmula).
Con este sistema, obtenemos mayor eficacia, ya que se suman los efectos de cada fórmula, más flexibilidad porque se puede personalizar y la obtención de mejores resultados.
La administración se lleva a cabo en formato de gránulos principalmente que se disuelven en un poco de agua caliente.
Aunque también se puede administrar en cápsulas o en pomada.
La dosis y periodicidad se determina en función de la persona y de las dolencias.
Aunque las interacciones y contraindicaciones son pocas, en el propio estudio se tienen en cuenta desde el primer momento, ya que en algunas ocasiones no se puede tomar fitoterapia y en otros casos no es compatible con otros tratamientos y medicamentos.